Cómo proteger tu privacidad en las redes sociales

Proteger privacidad y seguridad en redes sociales

Protección de la privacidad y seguridad en redes sociales

Cada día es más evidente que internet y las redes sociales forman parte muy activa de nuestras vidas, pero también parece haber quedado de manifiesto que nuestra seguridad, en consecuencia, puede verse muy mermada con motivo de estos nuevos canales de comunicación. Y es que el ritmo imparable al que han crecido estos sistemas de comunicación inmediata que denominamos redes sociales (Facebook apenas lleva funcionando 14 años en España y es una de las redes sociales más longevas) hace que no nos demos cuenta muchas veces de que, en realidad, no es un sistema todavía consolidado, por lo que sigue mostrando fallas y errores en detrimento de los consumidores que, esperemos, poco a poco vayan siendo subsanados.

Un ejemplo es el reciente caso de filtraciones de datos de usuarios que tuvo la red social Facebook, una brecha de seguridad que parece haber alertado a los usuarios de este tipo de redes, y hecho reflexionar a muchas empresas que ahora han rectificado sus políticas de acceso y envío de datos a terceros. Y es que no podemos olvidarnos cuando navegamos por internet de la importancia que tienen nuestros datos, pues no son solo valiosos e importantes para nosotros mismos, sino que pueden suponer una importante fuente de ingresos y de beneficios para aquellos que accedan a ellas sin nuestro consentimiento o con él, puesto que es cierto que muchas veces somos nosotros mismos los que aceptamos las amplias condiciones de una página para evitar eternizarnos leyendo las cláusulas que contienen, etc., y acceder a lo que deseamos en el menor tiempo posible.

Cierto es que son las propias empresas, muchas veces, las que saben que el usuario desea acceder a determinados espacios o crear sus perfiles para poder estar en redes sociales, y es por eso por lo que terminan incluyendo determinadas cláusulas abusivas y, en ocasiones encubiertas, sabedores de la escasa atención que se le presta habitualmente a las mismas.

Por eso es fundamental la actitud que, como usuarios, tengamos cuando hagamos uso de internet y de las redes sociales. Porque es cierto que como usuarios tal vez no podamos controlar del todo ni regular las acciones que tengan terceros en internet, pero sí que podemos hacer mucho por protegernos y defendernos a nosotros mismos, siendo el sentido común y la precaución lo que debe imperar para lograr el éxito en torno a nuestra protección de datos y a nuestra seguridad en red.

Pasos para mantener nuestra seguridad online

Contraseñas eficaces

Si por algo destacan las redes sociales es por su inmediatez, y es precisamente dicha inmediatez la que hace que la gente tenga prisa a la hora de entrar en sus perfiles o de crearlos, olvidándose de lo importante que puede ser prestar un poco de atención sensata y calmada. Y esto suele repercutir en algo tan importante como son las contraseñas que elijamos para nuestros perfiles, pues a menudo cometemos el error de usar la misma para todo. Aunque pensemos que nadie puede saber nuestra fecha de aniversario o cualquier otra fecha o nombre importante para nosotros nos equivocamos, pues lo cierto es que no existe la contraseña infalible, y mucho menos si la que utilizamos es tan pobre y torpe como la fecha de un cumpleaños. Por eso es importante que usemos una contraseña para cada cosa y que tengamos respuestas de seguridad por si hubiera fallos con ella o pretendieran acceder con nuestros datos a alguno de nuestros perfiles. La combinación de letras, números, y determinados caracteres, puede dar un plus de seguridad a la contraseña que elijamos. No lo olvides.

Leer las condiciones de uso

Sabemos que no saltarse este paso puede ser tedioso, sobre todo cuando se dispone de poco tiempo y se desea acceder a algo de forma rápida, pero lo cierto es que no es recomendable aceptar las condiciones de algo sin leerlas primero pues, como condiciones que son, implican determinadas cosas a cambio del acceso, sobre todo cuando se trata de un acceso gratuito. En este sentido, es importante recordar antes de aceptar unas condiciones a ciegas que “nadie da duros a cuatro pesetas” o lo que es lo mismo, que si te haces una cuenta en cualquier red social, sobre todo de manera gratuita, probablemente estés pagando con tus datos personales y el envío de los mismos a terceros. Cierto es que estas cosas han ocurrido siempre, como cuando te apuntabas a un sorteo de productos o abrías una cuenta en el banco y terminabas recibiendo publicidad por todas partes que no habías pedido, pero también es verdad que las redes sociales nos abren a un abismo casi infinito, por lo que es mucho más importante el ser cautos y permanecer seguros. Recuerda… ¡leer es poder!

Privacidad y restricción de datos

Las redes sociales siempre proporcionan, a la hora de crearse el perfil, una serie de opciones de privacidad relativas, por ejemplo, a si queremos que nuestra página sea vista por todo el mundo o por grupos restringidos, como pueda ser el de la familia y los amigos. Cuanto más grande sea el abanico de público, por ejemplo, amigos de amigos, más posibilidades habrá de que accedan a nuestro perfil o guarden datos del mismo personas que no conocemos, con todos los peligros que ello entraña. Ni qué decir tiene que tampoco deberíamos jugar con el hecho de añadir perfiles desconocidos, solo por el afán de querer tener cientos de amistades en nuestra red social. La cautela siempre es importante, así como el hecho de no necesitar aparentar nada y ser nosotros mismos en las redes sociales, ya que nuestra seguridad puede depender de ello. Así mismo, otros aspectos como el hecho de rellenar todas las preguntas que se nos formulan a  la hora de crear un perfil en una red social puede ser también muy perjudicial, pues vamos ampliando nuestros datos a terceros sin darnos cuenta. Evita contarlo todo de ti o dar información sobre direcciones, teléfonos, etc.

Cuidado con las Apps

La mayoría de redes sociales ofrecen aplicaciones, relacionadas casi siempre con el entretenimiento o con el retoque fotográfico, etc., que solicitan al usuario demasiados datos íntimos y personales, como puede ser la agenda de contactos o las publicaciones propias. A veces no somos conscientes de eso y sucumbimos a instalarnos una aplicación capaz de decirnos, al parecer, qué famoso fuimos en el pasado, o simplemente deseamos probar un juego al que ya juegan otros amigos. En cualquier caso, debemos tener en cuenta que este tipo de aplicaciones muchas veces solicitan, a cambio del acceso, demasiados datos personales. De nosotros dependerá el analizar si nos merece la pena ceder tanta información o no. Otro dato a tener en cuenta con respecto a las aplicaciones es que suelen activar nuestra localización, lo cual, además de ser bastante negativo para la durabilidad de la batería, puede ser perjudicial de cara a nuestra seguridad, pues proporcionará información continua a terceros sobre dónde nos encontramos y cuándo. No te olvides nunca de gestionar todos estos accesos, sobre todo porque a lo mejor se trata de alguna aplicación que utilizaste hace mucho tiempo y de la cual ya ni te acordabas…Por eso, una limpieza a tiempo siempre es recomendable.

Otras precauciones a considerar

Como la seguridad de uno mismo siempre es un tema importante, todas las medidas que tomemos para preservarla y poder navegar por internet y por las redes sociales de manera tranquila no tienen precio. En este sentido, gestos tan sencillos como el recordar finalizar las sesiones y cerrar las cuentas cada vez que dejemos una página en la que hayamos iniciado sesión es muy importante, sobre todo cuando el ordenador que utilicemos se encuentre en un lugar público o no nos pertenezca en exclusiva a nosotros. Del mismo modo, otro gesto sencillo y que siempre tenemos a la mano utilizar es iniciar sesiones en ese modo de navegación privada que nos ofrecen los exploradores, pues la sesión privada no almacenará nuestros datos ni memorizará nuestras claves y contraseñas. Una alternativa a tener en cuenta que no cuesta demasiado trabajo, y que nos garantizará un mayor nivel de seguridad en la red que la sesión no privada y más habitual.